(Piensa bien todo, antes de actuar)
A continuación leerán un nota sobre un accidente, aclaro que esta nota no es una experiencia mía, si no que llego a mi mente mientras veía las noticias de un accidente.
17 de noviembre de 2009.
Como olvidar ese día trágico, lleno de dolor y con lagrimas cayendo del cielo a media noche.
Debí haberle hecho caso a mis padres, para que esto no me hubiera ocurrido.
Todo comenzó así:
-Hijo por favor no vayas a esa fiesta, regresaras hasta muy noche y puede ocurrirte algo que ni Dios quiera.
-No se preocupen tendré mucho cuidado. Además ya soy mayor de edad, y yo puedo cuidarme solo.
Los padres preocupados solo se quedaron callados, pero en su conciencia les decía que era mejor que se quedara su hijo en la casa.
9.15 pm me dirigía hacia la fiesta en el auto de mi amigo, llegamos a las 9.40 pm. Todo normal en la fiesta, bailando, bebiendo y otros haciendo de sus travesuras con sus novias, me divertí mucho la verdad, mientras que mi amigo tomo y tomo muchas cervezas.
11. 50 pm. Regresábamos con mi amigo en su auto pues la fiesta había terminado, cuando de pronto comenzó a llover, mi amigo iba con un dolor de cabeza y le dije: si quieres yo conduzco, el solo movió su cabeza diciéndome no.
Pero yo sabía que él había tomado mucho, pero yo de tonto no insistí.
Yo solo recordé las palabras de mis padres antes de venir a la fiesta.
…….
Cuando de pronto veo que mi amigo pierde el control del volante, y en tan solo 5 segundos vi pasar cada etapa de mi vida como si fuera una película, parte por parte hasta terminar en esta última parte en que me encontraba. Hasta que sentí el golpe contra mi cuerpo, el auto fue a caer en un acantilado no tan profundo, pero fue tan profundo en mi alma y el miedo que sentí, luego solo sentí un impacto en mis ojos, ya que el vidrio de adelante se había quebrado en más de mil partes. Solo sentí un ardor terrible, no pude taparme mis ojos, no sentía mi cuerpo no podía ni moverme, no alcanzaba a ver a mi amigo, ya que veía borroso y me dolían demasiado mis ojos, pero podía oler la sangre que salía de mis ojos. Y poco a poco todo empezó a tomar un color blanco y negro hasta que fue oscureciéndose y mis ojos fueron cerrándose.
Luego solo recuerdo ver un poco la silueta de los doctores llevándome en una camilla entrando al hospital, yo quería hablar pero no podía ni gritar.
Luego todo se volvió oscuro otra vez.
Escuchaba el latido de mi corazón junto al aparato que calculaba mi ritmo cardiaco. Y me pregunte en mi mente que pasa, que me pasa porque no puedo abrir los ojos, porque me duelen tanto.
El doctor solo decía: pobre joven.
Una semana después logre moverme, pero encima de mis ojos tenía una venda. Y mis padres se encontraban a mi lado de la camilla. Y me comenzaron a explicar lo que paso después del accidente, ¿pero mi amigo que paso con él? Mis padres solo se quedaron callados y yo entendí que el ya había muerto.
No resistió el impacto me dijeron mis padres, yo sentí un gran dolor en mi pecho, mas el dolor aun en mis ojos por llorar.
Aun no podía pararme ya que aun estaba débil,
Pero después de esto les pregunte a mis padres ¿qué pasa con esta venda que tengo?
Y ellos me dijeron que había perdido la vista a causa de los vidrios que cayeron en mis ojos, yo estaba completamente destrozado con todo esto, y entre mi llanto contuve la calma por un momento y les dije a mis padres, lo siento por no haberles hecho caso. Y mis padres solo me dieron un abrazo, y me respondieron: da gracias a Dios que te ha dado otra oportunidad.
Tarde un mes en recuperarme de mis golpes, y 6 meses en adaptarme a mi nueva vida, ya que fue algo que marco completamente mi vida, pero no sentía odio hacia Dios, ¿por qué sentirlo? Doy gracias a el por darme otra oportunidad, y que es una oportunidad para seguir adelante, siempre con la frente en alto, para ser una persona diferente.
Y aprendí una lección muy grande.
“No esperes a que te suceda algo trágico en tu vida para que cambies”

No hay comentarios:
Publicar un comentario